Los científicos tienen ahora varias teorías respecto de por qué la risa alivia el dolor. Piensan que libera endorfinas, relaja los músculos o tal vez sencillamente nos distrae. Todos concuerdan, sin embargo, en que Norman Cousins no fue un caso especial.

¡La risa definitivamente es un analgésico! También han descubierto que la risa hace muchísimas otras cosas para nuestro cuerpo, mente, emociones y relaciones.
La risa y el humor son herramientas vitales también para crear y sostener la salud emocional y mental, lo cual, por supuesto, afecta directamente nuestra salud física. Las muchas tensiones que experimentamos producen emociones negativas como temor, angustia y enojo. A menos que sean procesadas mediante una liberación catártica como reír, llorar o gritar, se vuelven tóxicas para el cuerpo y la mente.
¡Jesús quiere que estemos llenos de su gozo! Hebreos 1:9 dice que Dios ungió a Jesús con gozo más que a sus compañeros. Esto significa que Él era más feliz que las personas que lo rodeaban. Ahora bien, ¡eso es mucho gozo! Para hacernos aun más felices, Dios envió a su Espíritu Santo a nuestra vida para confortarnos. Es sorprendente que Él quiera que seamos confortados. Pero, espere, esto se pone todavía mejor. La Biblia dice que el fruto o evidencia del Espíritu Santo obrando en nosotros es “amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza” (Gálatas 5:22-23).
